Rituales

Almi, 20:45 horas de un martes cualquiera.

Acabo de llegar a casa, estoy cansadísima. Menuda locura de martes. Salí por la mañana a las ocho y llego doce horas después. No ha parado de llover en todo el día, estoy alucinando. ¿Esto qué es? ¿Galicia? En Valencia no sabemos qué hacer cuando llueve, somos como hormigas que nos volvemos locas, nos desubicamos. Por no hablar del tráfico. Ole y ole ese extraño fenómeno misterioso que convierte a todo ser humano en un torpe superlativo conduciendo si hay lluvia. Yo creo que hasta Alonso se vuelve monguer al volante cuando llueve. Uf, ¿y estas botas? Menuda herida me han dejado en el pie. Me desmaquillo y me meto en la ducha ya mismo. Ummm… agua hirviendo, qué maravilla. Empiezo a notar la circulación de la sangre de nuevo. Había entrado en fase de hipotermia con el modelito de la falda todo el santo día. Parece que ya se deshacen las estalactitas de los dedos… Ah, qué gusto. Un poquito de piedra pómez en los talones, suavizante en el pelo, exfoliante facial… y albornoz. A medida que voy poniéndome la crema hidratante voy reconciliándome con el mundo, con la vida. No puedo olvidarme de llamar a mi madre, de contestar el correo que tengo pendiente y de mandar un whatsapp a Jaime, que es su cumpleaños. Desodorante, sérum para las puntas, pijama limpito y pantuflas. Cada vez veo más cerca el momento cama. Voy a llorar de la emoción. Extiendo la mantita de estrellas sobre el nórdico y abro la cama. Todavía me quedan unos pocos segundos de lucidez para ponerme vaselina en los labios, crema de noche regenerante antiarrugas en la cara, la ortodoncia día sí, día no, crema de manos y aceite para las cutículas y un poco de Rosa Mosqueta en la herida del pie si mañana cuando me levante pretendo ser como Lázaro y poder caminar. Ahora sí, buenas noches cariño.

Ausencio, 20:50 horas de un martes cualquiera.

¡Cariño! ¡qué ganas tenía de llegar a casa! ¡Son casi las nueve! ¡Genial, voy a abrir una cervecita que todavía llego a tiempo de la segunda parte del partido de Champions! Joder qué gustazo. Me quedaré dormido en el sofá y ya me despertaré de madrugada. ¿Almi, qué haces tanto tiempo en el baño? Desde luego, no entiendo a las mujeres…

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4 Comments
  1. en mi vida los martes son la nueva ETA.
    en cuanto a Ausencio… la simpleza del género masculino y su capacidad de desconexión de la vida… envidia máxima

  2. Han pasado ya años y sigo leyendo esta ENTRADA, me da una paz que no entiendo! Eres grande almi.

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