Pobre Rita

Rita era la chica más ppopular en su grupo de amigos. Todos la querían, gozaba de una enorme estima por parte de sus comppañeros y llevaba años disfrutando de ser la alumna aventajada de su ppromoción. Rita era dicharachera, bromista, algo faltona, alegre… una bon vivant de los pies a la cabeza. Su aspecto no muy agraciado y su deje masculino nunca le impidieron llegar donde ella quería, no se amedrentaba por las burlas que oía a su alrededor. Jugaba al fútbol, approbaba sin mucho esfuerzo y se interesaba por los coches rojos descappotables como el varón más dandy del lugar. Aquella joven, más bien entrada en carnes y más mal metida en camisas de once varas, decidió un buen día que lo mucho no era suficiente y que un ppoco más no se notaría, ni mucho menos. Así que Rita, la niña bonita, la que botaba en fallas cuando el senyor pirotècnic començava la mascletà, la que vestía de rojo sazonado con perlas, la que a cualquier hora brindaba con un gintonic… metió la ppata hasta el final. Tan pringada se encontró y tan negra se vio, que tuvo que aprender a blanquear sus camisas, no con Ariel ni con Dixan, sino con otras artes menos nobles que la del frotar y nunca acabar. La niña bonita acabó siendo humillada delante de sus colegas, quienes le dieron de lado cual perrillo abandonado. Su única salvación era el senado. Pero oh, de repente sorpresa para todos, que Rita, astuta y gata como ella sola, dijo adiós a su ppandilla para echarse una siesta en su nuevo trabajo, a ver si nadie la molestaba, carajo.

Ppobre Rita, nadie la quiere. Shhh. No gritéis, que duerme. Felices sueños, Rita.

SnapchatTwitterFacebookInstagramYouTube @soylaForte

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1 Comments
  1. avenTAJADA :)
    Maravillosa como siempre Almi

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