Mientras nos tengamos

Coral, la que es más basta que una mula y más gorda que una vaca, siempre decía que “de ninguna manera la nochevieja se puede pasar solo”. Coral pasaba horas y horas y horas hablando con gente. Trabajaba cara al público y mataba los ratos contando sus aventuras a los clientes. Algunas veces (pocas) no tenía ganas de hablar, y entonces se dedicaba a preguntar al otro para que le contara su vida, obra y milagros. El caso era no escuchar el silencio. Le ponía negra. No lo podía soportar. Ella siempre necesitaba murmullos alrededor. Yo me preguntaba cómo alcanzaba a escucharse a sí misma, si constantemente era víctima de esa diarrea verbal que le impedía mantener un soliloquio sanador. En fin, ella sabrá.

Aquel día me tocó a mí ser su partenaire en la función de las cinco. Coral se dedicaba a sus quehaceres mientras disparaba una tesis sobre la vida de esas que no tienen precio y que los sabios jamás han formulado: “Alma, la nochevieja no se puede pasar solo. Ese día uno hace balance del año y empieza otro nuevo, así que hay que estar acompañado, que al final somos animales de manada, nos gusta estar en comunidad, rodeados de los nuestros”. Esa última frase me la regaló gratuitamente y gratuitamente la tuve el resto del día rondando por la cabeza. “Rodeados de los nuestros… rodeados de los nuestros…” Yo, que hace un año renegaba de “sobredosis de familia” y que deseaba volar sola y explorar nuevos horizontes y coronar nuevos territorios… ahora me doy cuenta de que solo me encuentro si estoy con “los míos”. Lo que eres, te busca. Y sí. Definitivamente corroboré que Coral es una Nobel en potencia y que a lo mejor no sabía lo que era la secuencia de Fibonacci o la estimación de Fermi pero ella sabía lo que era vivir. Sabía lo que vale tener a los tuyos cerca, con más regalos o menos, con turrón del caro o de marca blanca. Coral no podía soportar que nadie pasara el día 31 de diciembre en soledad, y a mí me hizo ver varias cosas importantes. La primera es que este año no tengo ni un duro y que los regalos van a esperar -forzosamente- a las rebajas. Y la segunda es que los tópicos por algo son tópicos y que “lo importante es estar” es la verdad más grande que he escuchado en mi vida. (De los propósitos y las enmiendas de mejora ya hablaremos otro día…)

Feliz año a todo el mundo y muchas muchas gracias por dedicar un minutito de vuestro tiempo a leer mis catastróficas desdichas. ¡Chin chin!

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5 Comments
  1. Es cierto, es muy importante estar rodeados de los nuestros, son los que nunca nos van a fallar… Aunque a veces un poco de soledad tampoco está mal, que lo poco agrada y lo mucho cansa jejeje
    ¡Besotes y feliz año nuevo! ;)

  2. ¡Feliz Año Almi! A mi me encanta leer tus catastróficas desdichas, aunque para mi no lo son, yo casi siempre saco algo positivo de tus experiencias y tus palabras, así que gracias a ti =)

  3. Almiiiiiiixxxxxxxx!!!!! Espero que, como dice Coral, la nochevieja la pases acompañada.
    A mi me pasa como a ti, que reniego mucho de tanta cena, tanta comida y tanta gente… y luego me daría un alguito si no los tuviera cerca ;)
    Feliz año de tu Fortelier particular!!!!

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