Llorar

A veces salgo a mirar al cielo y lloro. Nadie lo sabe, no necesito ayuda, estoy bien. Solo lloro.

Mi casa nueva tiene un balcón pequeñito que da a unos jardines también pequeñitos. Es un rincón tranquilo, silencioso, donde sólo oyes pájaros y gatos. Un vecino tiene hasta un conejo en el jardín. Es un oasis en pleno barrio de Gracia donde los ladrillos de sus casas enamoran tanto como ahogan.

Esta noche llueve y estoy bien. Tengo una vela encendida, una guirnalda de bombillas pequeñitas y huelo a crema hidratante. Sin embargo, acabo de llorarme unos quince minutos de sofoco que me han hecho ver que igual tan bien no estoy. No me tiene que bajar la regla, no seamos cafres. Sencillamente he salido al balcón, he mirado al cielo y he escuchado la lluvia. Y entonces, me he puesto a llorar.

Las lágrimas hay que dejarlas, como a la lluvia, que caigan. No veo yo la necesidad de frenar ese impulso fisiológico tan sano como muchos otros. No estoy sufriendo, estoy deshaciendo nudos. Los nudos me dan ansiedad y dolor de estómago.

He llorado mientras oía la lluvia y mientras un aire demasiado frío para estar acabando mayo me arañaba la cara. Olía el césped mojado y chupaba lágrimas saladas. No era tan bucólico como parece porque me sorbía los mocos y llevo un pijama un poco feo.

Mientras vaciaba mi cuerpo y mi mente de estrés he visto que la vecina de enfrente tiene lámparas de sal, como yo. Después he visto por la ventana de al lado que estaba meditando, en la postura típica de yoga y totalmente concentrada. Me he solidarizado con ella y me he alegrado por las dos. Cada una vacía su depósito de ansiedad y nervios como puede. Bravo por nosotras.

A veces salgo a mirar al cielo y lloro. Nadie lo sabe, no necesito ayuda, estoy bien. Solo lloro.

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4 Comments
  1. Queridita Almi,
    Esos sofocos demuestran que estas viva , no que estés mal, yo llevo una temporada que todos los días en algún momento se me empañan los ojos, sin razón aparente, ayer fue cuando las niñas del cole hacían una exhibición de gimnasia rítmica y alentadas por nuestros aplausos decidieron hacerlo una vez más y yo dije, no han cogido la pelota ni una sola vez , pero ole! y casi lloro. La ansiedad , el desbordamiento tienen que salir por algún lado.

    Se que te debo un meil pero no tengo ni un minuto, casi ni parar llorar.

    abrazuuuuus

  2. No sabes como te entiendo… Yo estoy pasando por un momento personal muy complicado. La persona por la que hubiera puesto la mano en el fuego a que nunca m decepcionaría, lo ha hecho… varias veces. Como no m lo esperaba ni de coña.. pues la decepción es aún mayor. Llora, saca fuera todo lo q tengas… Haz lo que necesites para deshacer nudos o para quedarte vacía. Pero al final, como dice una canción de los piratas… “que la pena dura tanto como quieras tu seguir llorando….” Cuando estés sin nudos, intenta mirar a las estrellas.. y sonreir, buscar ilusiones nuevas. Las ilusiones, son el motor de muchas cosas buenas :) Ánimo!

  3. Aquí la llorona número dos…
    Dicen que las lágrimas se agotan, que llega un momento que se seca el lagrimal y no hay más qué hacer. Tengo una amiga que hace años que no puede llorar, se le acabaron las lágrimas.
    Yo debo tener un pozo sin fondo porque Alma… llorar, lloro por casi todo.. ya llevo las gafas de sol puestas por si acaso.
    Pero y lo a gusto que se queda una después de un buen llanto… como nueva… bueno en mi caso como casi nueva.
    Besos a todas.

  4. Llorar es lo que me deposita de nuevo los pies sobre la tierra cuando sale volando mi mente a donde no debe. Llorar es bien.

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