Le pongo, a pesar de

Hay miraditas, eso es así. Y si hay miraditas, se le llama tonteo, “aquí y en la China popular”. Resulta que un chico misterioso del gimnasio me mira. Mucho. Es un poco bajito para lo que a mí me gusta (ya ves, yo, que no levanto un palmo del suelo). Y es un poco puesto para lo que me suele acoplar a mí. Y quizá demasiado educado y atento para los tarados canallas y con diarrea verbal que suelen enamorarme. También le veo muy guapo, para lo que normalmente me llama la atención. Pero hay feeling. Hay feeling y eso ya es un punto de partida válido donde los haya. Lo dicen las revistas especializadas en la mujer y sus pajas mentales y lo dicen los tests que hacía cuando era pequeña y leía la Bravo a escondidas. “Si hay química, tírate a la piscina”.

Yo no estoy haciendo nada malo porque solo miro. Y Ausencio puede estar tranquilo. Pero ay, es que Ausencio es un poco gris. Y aprovecho este rinconcito donde él no entra para descargar mis agonías sobre él. Es un poco gris, mira mucho a su ordenador, no tiene luz, no brilla, está como ausente. Juego de palabras, aforismo y golpe de melena.

Ausente, lo que yo te diga. Así que si juego un poco con miraditas aquí y allá, oye, no pasa nada. Es que este morenazo se pone a mi lado en spinning y entonces yo acabo la clase como si estuviera acostumbrada a hacer triatlones cada fin de semana. Y después estiramos juntos y comentamos la jugada. Yo hago un esfuerzo descomunal por no parecer una cerda sudorosa pero es un intento vago, fallido, un “keep calm and recógete ese mechón que te cae sobre la frente sudada que no existe la dignidad en este momento”.

Pero le gusto. Lo intuyo, lo sé. Le pongo como una moto, aunque vaya con la camiseta de la Caja Rural, aunque no lleve el último grito en ropa deportiva y aunque la resistencia de la bici no la suba tanto como debiera.

Y yo me dejo querer. Y entonces hay risitas y salimos juntos hacia el parking y si me sé la matrícula de su coche no es porque sea una jodida tarada que espía al personal, es porque siempre aparca a mi lado y… bueno vale, que estoy loca.

Hoy estábamos hablando del aire acondicionado (¡uau!) y yo veía detrás de nosotros, a lo lejos, a María, la señora que se permite hacer de mí (conmigo) lo que le da la gana dentro de los dominios del gimnasio porque para eso es más mayor que yo y podría ser mi madre y tiene más aguante que todos los que estamos leyendo este post ahora mismo. El caso es que veía a María hacer gestitos a lo lejos. Como no había mucha luz, no sabía si me los hacía a mí o al chico misterioso. Yo miraba de reojo sin saber qué hacer. Hasta que María se ha acercado a nosotros y mi Hombre guapo y corpulento va y le saluda con un: ‘Mamá, ¿te llevo en coche a tu casa?’. A mí me ha dado un vuelco el corazón. Primero porque las caritas y las sonrisitas no me las hacía a mí, se las hacía a él por estar hablando conmigo. Segundo porque esa mujer me adora y sé que quiere retenerme en las comidas navideñas como la miembra más querida de la familia. Y tercero porque me veo preparando la luna de miel en cuestión de semanas. Ausencio espabila que yo me largo con otro. Espabila, ¿me oyes?

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8 Comments
  1. Madre mia!!!! que el guapete en cuestión y María tienen un plan! Alma!!! que tienen un plan para conquistarte a golpe de pedal. Tu déjate querer y si Ausencio no espabila pues oye… al gym con la suegri!
    En cuanto al tema leer la bravo… yo también lo hacía a escondidas, esa y la “vale” que no te decía que te tiraras a la piscina , sino que te tiraras al socorrista. Yo!!! de colegio de monjas, leyendo semejantes barbaridades perturbadoras! aissssss bendita inocencia. muakis!

    • La suegri esa es lo más bonito que ha visto nadie en su vida. Qué mujer, madre mía, qué linda es y qué agradable! Encima viven cerca de mi casa! Por favor si es que los astros nos gritan a lo lejos que vivamos nuestro amor! xD Viva los colegios de monjas, por cierto ^^

  2. Jajajajaja me encanta!!! Te descubrí en Instagram el otro día y eres genial.
    Tus historias nos han pasado o nos pasan a todas jajaja.
    Yo he empezado hace nada con un blog de viajes, si le echaras un vistazo sería genial.
    lamochiladesara.blogspot.com.es
    Graciasss

  3. Jajajaja “la camiseta de la Caja Rural” casi me quito la frente contra el teclado de la carcajada…

  4. Tu twitter me ha traído aquí, este post al de las señoras todopoderosas del gym y de ahí al de la señora del fular. Y luego ya al resto. Y sólo puedo decir que eres una genia!! :)

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