La noticia de mi vida

Aquella mañana mi padre me llevó antes al colegio. Andaba con prisas, nervioso, acelerado. Creo que hasta se quemó la lengua con el café. Me puso la falda del uniforme del revés y casi no atina al atarme los cordones. Metió el bocadillo en mi mochila y en volandas fuimos camino del cole. No sé bien porqué pero aquella mañana todo fue más apresurado que nunca. Mi padre no daba pie con bola y le temblaban hasta las manos. Años después supe que ese día mi madre le había regalado algo muy especial.

Resulta que aquel miércoles de septiembre mi madre le esperaba para desayunar y, en la cocina, junto a la mermelada y las tostadas, había una caja pequeñita. Mi madre aguardaba sentada, silenciosa pero inquieta, con una sonrisa en los labios que gritaba a los cuatro vientos que ahí estaba cociéndose algo muy grande. Mi padre, que no entendía nada -los hombres nunca entienden nada-, reparó en mi madre abriendo mucho los ojos, como si fueran dos canicas enormes. Su mirada preguntaba que qué pasa, que qué pasa. Y la sonrisa de mi madre decía “la cajita, Jose, la cajita, ¿o es que no la ves?”. Tras unos segundos de incertidumbre y silencio, como cuando en los Oscar van a decir el ganador del premio y todo el público espera expectante el veredicto final, mi padre se acercó hacia la cajita y comenzó a romper el envoltorio. Mi madre estaba a punto de estallar de alegría y el patio de butacas a estas alturas ya no podía esperar más: ¡necesitaban saber el ganador! De repente, primer plano de mi padre al borde de la locura: rompió a llorar. Un chupete. ¡Ostia, un chupete! Aquello solo podía significar una cosa. Pronto íbamos a ser uno más. Mis padres se abrazaron y el público aplaudió a rabiar.

Entonces aparecí yo en la cocina, sin saber de qué iba la película, llena de interrogantes. Para entonces mi padre ya se había convertido en un manojo de nervios y no acertaba a articular palabra. Aquella mañana mi padre me llevó antes al colegio. Andaba con prisas, nervioso, acelerado. Y muy feliz.

(Artículo inspirado en la iniciativa del IVI #LaNoticiaDeMiVida donde colaboran con mujeres embarazadas a dar la buena nueva a sus seres queridos de una manera especial. Dedicado con mucho cariño a todas las madres que ya son madres y a las que se sienten madres pero todavía no lo son)

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1 Comments
  1. Qué bonito… Y aunque es una noticia bonita, debe ser difícil darla, elegir el mejor modo para que el momento ya resulte redondo :)
    ¡Besotes!

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