Gràcia

Creo que son hermanos. Sí, deben de serlo, porque se parecen mucho. Los tres son hippies, de estos que mezclan un pantalón viejo de chándal con unos botines de piel marrón y se quedan tan anchos. Uno, el más carismático, tiene barba blanca y el pelo alborotado, rollo Mick Jagger de joven. Se le hincha la vena del cuello cuando canta y se la pela bastante que su peculiar forma de bailar despierte una media sonrisa en la gente que se para a observarles. Les he visto varias veces por las calles de Gràcia, y casi casi ya me sé su recorrido. Cuando me los encuentro, es como una señal que me manda el Universo para que pare y diga: “Hey, Almi, que la vida mola”. De repente escucho la voz de un hippie cantando por los Doors y modifico mi ruta cambiando de una calle a otra para verles un rato.

Llevan una guitarra española y dos instrumentos que no sé lo que son. Creo que uno es un ukelele y el otro una especie de contrabajo de esos que se apoyan en el suelo porque es muy grande y pesa mucho. O no, estoy pensando que no debe de ser un contrabajo porque creo que el contrabajo no se toca con las manos, ¿no? Bueno, lo mío es escuchar música. No hacerla.

El caso es que este trío de ases se dedica a alegrar las calles del Barrio de Gràcia arrancándose por el Billie Jean de Michael Jackson, Knockin on Heaven’s door de Bob Dylan o Under my Thumb de los Stones. Tienen un arte que no se puede aguantar. Pero sobre todo me ciega el efecto imán que tienen para atraer sin medida a todo tipo de humanoides. Desde turistas ataviados con mochilas infernales y looks que no lo son menos, hasta jóvenes recientemente iniciados en la difícil tarea de ser padres que se adivinan más perdidos que un perro en medio del océano. Todos, sin juicio ni prejuicio, se detienen ante la voz de esos tres músicos callejeros. La otra tarde tenían, como siempre, un público tan variado como entregado. En la esquina de esa calle peatonal se congregaba un grupo de púberes con la falda del uniforme de una longitud un tanto dudosa. A su lado, dos madres jipiloncias con pendientes de esos de comercio justo y sendos bebés de no más de año y medio. Una de las niñas era rubia como el sol y, sin embargo, esa tarde llevaba mechas verdes (?) Escuché a su madre hacer chistes sobre la niña: “es la más moderna de todas, fíjate qué pelos me lleva”. Mientras tanto, el concierto continuaba y sonaba esta vez una de Johnny Winter que me recordaba mucho a mi madre. Pensé que a ella le encantaría ver a estos genios en acción. Me sacó de mis pensamientos un señor de unos 70 años, trajeado y elegante como él solo, que acarició cariñosamente el pelo rubio-verde de la niña que bailaba moviéndose como si fuera el perrito ese que se pone en la parte trasera de los coches y balancea la cabecita. Por mirar a la niña, el señor casi se tropieza con otra señora, vecina de toda la vida, supuse, porque se saludaron allí en medio del concierto como si se vieran todos los días. En ese momento a mi lado se paró un matrimonio con su hijo. El hombre tenía pinta de abogado gris y se le escapaba un alegre tarareo de la canción, rememorando quizá sus años mozos como joven soñador antisistema. La mujer que iba con él llevaba un twin-set y una falda perfectamente planchada además de dos perlas de un tamaño considerable. También ella daba golpecitos con el zapato y cantaba el estribillo de la canción. “Vaya mezcla”, pensé. Esto es Gràcia. Ojalá para todos esos personajes esos cinco minutos de música en la calle sirviera también como inyección de buen rollo. Gracias por los bises, coleguis. Hasta otra.

(Si tú también tienes incontinencia verbal… Entérate aquí de qué son las “Historias con alma”. Escríbeme y no te calles ni una)

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4 Comments
  1. la música es vida sister! y para los arritmicos como yo es un dolor no saber hacer nada , no saber ni dar palmas, `me encantaría mover la cabeza como una negra (sin que suene xenófobo) o tocar algo que no fueran las narices de los demás continuamente, aunque pensandolo bien eso se me da estupendo la verdad!
    Vaya escena has descrito , solo de pensarlo me has alegrado el martes y me ha entrado mucho mucho flow que lo tenia yo muy gris, voy a dejar los temas de frozen y hoy a los niños les voy a poner buena música, ni cantajuegos , ni frozen, ni gemeliers, hoy toca gun’s and roses y sweet child o mine!!! MÚSICA MAESTRA!

  2. Me encantaría verlo. Porque seguro que no merece la pena solo oirlo con esa descripción! Es que te leo / oigo y es como si te viera!!
    A la próxima hazles una petición de mi parte! Algo de los Beatles o de Dire Straits … Como crees que lo harán con Beyoncé? Dales ideas que debe de ser para verlo!

    P,d. Si es que sabes sin proponertelo! Seguramente es un contrabajo, que si que se pueden tocar con las manos

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